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Sala de Prensa

18/07/2017 11:30

Mujeres de los pueblos indígenas defienden sus derechos

​Alianza interinstitucional trabaja desde hace tres años en la promoción y respeto de los derechos de las mujeres indígenas en el Guainía y su acceso a una vida libre de violencias. En 2017 se avanza en la justicia como instrumento para garantizar la no discriminación. 

Bogotá, D.C., 18 de julio de 2017

Cuentan las abuelas Puinaves que a la princesa Inírida un indio muy feo le dio a beber una pócima de pusana para enamorarla; pero la planta sagrada, que tiene una versión buena y una mala, le hizo perder el juicio y la mujer huyó por las laderas rocosas del cerro Mavecure. Y nunca más se volvió a saber de ella.
 
El relato es recordado por una de las lideresas durante una de las múltiples actividades realizadas por las consejerías presidenciales para la Equidad de la Mujer y para los Derechos Humanos, el Ministerio del Interior y Bienestar Familiar en el marco de la ‘Estrategia Intercultural para el abordaje integral de la violencia de género contra niños, niñas y mujeres indígenas’. Y suscita una reflexión. ¿La princesa enloqueció o, al no poder hacer uso de su derecho a escoger a pareja, se vio obligada a escapar?
 

 
Así es como se delibera sobre los derechos de las mujeres desde las leyendas y las tradiciones, en esta jornada de tres días que incluye talleres con las mujeres, encuentros con las autoridades indígenas y la primera mesa interjurisdiccional indígena, organizada por la Gobernación del Guainía y la Alcaldía de Inírida, con la participación del Consejo Superior de la Judicatura. También se explora el trabajo articulado entre la justicia ordinaria y la justicia indígena, respetando la ley de origen.
 
Las autoridades del resguardo Paujil consideran que se deben fortalecer los sistemas de justicia propia, y que por eso, en delitos tan graves como la pertenencia a grupos armados ilegales, el homicidio y el abuso carnal violento o violación, la sanción es administrada por la justicia ordinaria. Antes, por ejemplo, la violencia sexual era castigada con latigazos.
 

 
Según información recibida por Bienestar Familiar, desde el 2012 hasta la fecha, el 84% de los hechos de violencia sexual en pueblos indígenas del Guainía, se realizaron contra niños y niñas menores de 14 años. De esta población víctima, el 63% fueron niñas y el 37% niños. Las mujeres son las dinamizadoras de los casos que se identifican contra niños y niñas y es uno de los objetivos de la estrategia: empoderarlas para el respeto por los derechos de la infancia.
 
Para las mujeres indígenas todavía hay desafíos enormes en materia de prevención y sanción a otros tipos de violencias de género, la más común es la violencia intrafamiliar. Dicen, además, que continúan viviendo en condiciones marcadas por la discriminación, el racismo, la exclusión, la extrema pobreza, el machismo y la falta de poder que se refleja en las inequidades que persisten. 

En los tres años que lleva implementándose esta estrategia gubernamental de garantía de derechos a las mujeres indígenas, la transformación ha sido evidente. Se han formado en derechos humanos, se informan sobre las decisiones que se toman sobre el territorio y que afectan la salud y el medio ambiente, hablan, denuncian y buscan unirse para que su voz sea escuchada. Saben que así adquieren identidad y ciudadanía, saben que los pueblos indígenas también son reconocidos como titulares de derechos.
 


Hemos llegado hasta aquí venciendo también la resistencia de algunos de nuestros compañeros que no entienden la importancia de que las mujeres estemos participando de la misma manera que los hombres”, dice Irene Rojas, representante de Asocrigua.
 
Las mujeres indígenas aseguran que ellas han protegido y continuarán protegiendo; que han transmitido y continuarán transmitiendo su cosmovisión, su cultura, sus sistemas sociales, políticos y económicos, que armonizan con las leyes naturales de la Madre Tierra. Creen que para el bienestar de los pueblos indígenas y de toda Colombia es fundamental la equidad entre mujeres y hombres en la toma de decisiones, y que estas incorporen las experiencias, conocimientos, valores y principios sin ningún tipo de discriminación género. 
 
“En la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos seguimos trabajando para que las mujeres indígenas participen y sean protagonistas de los procesos que se den para el reconocimiento pleno de los derechos indígenas, así como en la prevención, detección y atención integral de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes en sus comunidades", concluyó Claudia Santamaría, Consejera Presidencial (E) para los Derechos Humanos.
 

 

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