Consejería Presidencial para los Derechos Humanos
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06/07/2018 15:40

"Nada puede, ni debe, estar por encima del respeto a la vida": consejera Paula Gaviria

La Consejería Presidencial para los Derechos Humanos rechaza los asesinatos a líderes sociales y se solidariza con el dolor de sus familiares y comunidades. Instamos a las autoridades competentes a realizar, con celeridad, las investigaciones que tengan lugar e imponer sanciones ejemplarizantes a quienes atentan criminalmente contra los defensores de los derechos humanos.

 

Bogotá D.C., 6 de julio de 2018.

“Nos duele y nos indigna que quienes por generaciones han trabajado en favor de sus comunidades, sin buscar ningún beneficio económico, motivados solo por el bienestar de los vecinos y de las comunidades pierdan la vida”, manifestó la consejera presidencial para los Derechos Humanos, Paula Gaviria, a propósito del incremento de los ataques violentos y amenazas contra líderes sociales y defensores de derechos humanos.

Según Gaviria, en Colombia hemos dado un paso fundamental en la garantía de los derechos humanos gracias a la terminación del conflicto armado con las FARC-EP, que en sí mismo ha permitido salvar la vida de miles de compatriotas. Sin embargo, uno de los daños más difíciles de reparar luego de más de 50 años de conflicto, es que nos acostumbramos a resolver nuestros desacuerdos con violencia y no hemos podido incorporar en la médula de nuestra cultura el respeto a la vida por encima de todo.

En el seguimiento cuidadoso y en los análisis que la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos hace a esta problemática, ha encontrado que los riesgos que enfrentan los defensores de derechos humanos están directamente ligados con la región en la que desarrollan sus actividades y obedecen a las dinámicas propias de la violencia en cada territorio. En muchos casos el compromiso con la paz y la defensa a los derechos humanos son percibidos como un factor desestabilizante para las estructuras de poder que manejan y buscan perpetuar el desarrollo de economías ilegales.

El Estado está plenamente comprometido con su protección y ha puesto en marcha una serie de mecanismos para que líderes y lideresas puedan desarrollar sus actividades con tranquilidad. Para ello, ha creado y fortalecido espacios de interlocución territorial, como las mesas de garantías y los consejos de seguridad, el modelo de protección colectiva a líderes sociales creado mediante el decreto 660 de 2018 o la puesta en marcha del Cuerpo Élite de la Policía Nacional, entre otras medidas. Es también importante resaltar los esfuerzos de las autoridades judiciales, quienes están trabajando con irrestricto compromiso en la resolución de los casos de homicidio.

Sin embargo, el país tiene muchos desafíos por superar: terminar el conflicto con el ELN, neutralizar a las organizaciones armadas ilegales, superar la violencia asociada a economías ilegales, luchar contra la discriminación racial, de género, por orientación sexual; avanzando en la igualdad socioeconómica, en la superación de la pobreza y las desigualdades entre el campo y la ciudad, entre otros.

Prevenir y evitar las amenazas y agresiones contra líderes sociales, defensores de derechos humanos y garantizar el derecho a la vida se corresponde y es fundamental para el ejercicio y goce pleno de los derechos humanos de los ciudadanos. "Los líderes sociales convocan, reúnen. Son eje del encuentro, de los pactos colectivos, de la reconciliación. Aún en medio de enormes dificultades, son potentes generadores de tejido social. Su trabajo es revelar el clamor y las necesidades de un grupo o de una comunidad entera para hallar soluciones desde la palabra. En sus voces se evidencia la convicción y la esperanza de un país más justo; más equitativo", afirmó Gaviria.

Los derechos humanos deben ser para nosotros fuente de inspiración en la construcción de respuestas adecuadas y pertinentes a la creciente complejidad sociopolítica, a los cambios sociales y culturales, y a las nuevas demandas que desde los territorios surgen en el actual contexto histórico de transición.

“Hoy tenemos la posibilidad de construir un país en el que se respeten las diferencias, se valore la diversidad, nos sintamos orgullosos de lo que somos y representamos; se valoren nuestros ancestros, seamos conscientes de la importancia de conservar y transformar este legado para las generaciones futuras”, señaló la consejera Gaviria.