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Glosario Derecho Internacional Humanitario

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A

 

Amnistía



“Medida de clemencia para con las personas que hayan tomado parte en el conflicto o que hayan sido detenidas o internadas por motivos relacionados con el conflicto armado, que en el derecho de los conflictos armados se propone, a las autoridades en el poder, conceder de la manera más amplia posible, a la cesación de las hostilidades de un conflicto armado no internacional.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Armas



“Medios que los Estados suministran a sus fuerzas armadas a fin de que, en un conflicto armado, puedan ejercer concretamente la violencia contra el adversario, que en límites justificados por la necesidad militar y no contrarios al honor militar- es lícita en tiempo de guerra. Las armas pueden clasificarse según su índole y según sus efectos. En general, en el derecho internacional se estipula:

a) que no existe un derecho ilimitado en la elección de los medios de combate y que, en el estudio, el desarrollo, la adquisición o la adopción de un arma nueva, existe la obligación de determinar si su empleo está prohibido, en ciertas condiciones o en todas las circunstancias;
b) la prohibición de armas de tal índole que causen males superfluos o sufrimientos innecesarios, así como las que tengan efectos indiscriminados o sean excesivamente nocivas.

Por otra parte, está prohibida o limitada la utilización de determinadas armas. A este respecto, recordemos que es imposible separar la cuestión de la legalidad o ilegalidad de las armas de la de la legalidad o ilegalidad del método con que se emplean. Esta última observación se aplica particularmente al bombardeo terrestre, naval y, sobre todo, aéreo. Según su índole, se distingue entre armas blancas, armas de fuego y armas de destrucción masiva”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Armisticio



“Convenio militar con objetivos político-militares que contiene, por consiguiente, además de las cláusulas puramente militares, cláusulas políticas y económicas que permiten alcanzar el objetivo esencial: la suspensión de las hostilidades activas, generalmente por un tiempo indeterminado, en todo el teatro de la guerra. Un armisticio no pone término al estado de guerra, que sigue existiendo con todas sus consecuencias jurídicas. La iniciativa de la concertación de un armisticio es de competencia exclusiva del Gobierno. Además del armisticio general ya mencionado, existe en el derecho internacional la institución de armisticios locales, cuyo propósito es facilitar el retiro, canje y traslado de heridos.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Artículo 3 Común



“Común a los cuatro Convenios de Ginebra de 1949. Aprobado en Colombia por la Ley Quinta de 1960. Es por sí solo un miniconvenio que se aplica a todos los casos de conflicto armado no internacional que se registren en el territorio de una de las Altas Partes Contratantes de los Convenios. Este artículo es la única disposición de los Convenios de Ginebra aplicable a los conflictos armados no internacionales, lo que lo convierte en la norma más importante que regula situaciones de conflictos armados internos. En él se consagra el “mínimo humanitario” que deben observar las Partes en cualquier tipo de confrontación armada, tal como brindar un trato humano, respetar el principio de distinción entre combatiente y no combatiente y no producir daños innecesarios”.

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág. 30).

 

Ataques indiscriminados



“Se consideran como tales, y por lo tanto prohibidos, los ataques que afectan indistintamente a objetivos militares y a personas civiles o bienes de carácter civil. Se trata de ataques:

a) que no están dirigidos contra un objetivo militar determinado;
b) en los cuales se emplean métodos o medios de combate que no pueden dirigirse contra un objetivo militar concreto;
c) en los cuales se emplean métodos o medios de combate cuyos efectos no sea posible limitar.

Se consideran indiscriminados en particular los ataques:

a) por bombardeo, cualesquiera que sean los métodos y medios utilizados, que traten como objetivo militar único varios objetivos militares claramente separados y distintos localizados en una ciudad, un pueblo o cualquier otra zona que contenga una concentración análoga de personas civiles o bienes de carácter civil;
b) cuando sea de prever que causará incidentalmente muertos y heridos entre la población civil, daños a bienes de carácter civil o una combinación de pérdidas y daños que serían excesivos con relación a la ventaja militar concreta y directa prevista.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Alto el fuego



“Expresión que, tras la Segunda Guerra Mundial, se añadió a los diversos términos para designar los diversos modos de cesación o suspensión de las hostilidades, a saber: suspensión de armas o tregua, capitulación y armisticio. Esta nueva expresión, que no ha dejado de causar cierta confusión, fue adoptada sobre todo por la prensa y los políticos, por ser más "diciente", ya que prestada de la terminología militar, se opone a la de "abran el fuego". Aunque a veces ha sido empleada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el lenguaje jurídico sólo puede designar el efecto inmediato que se quiere obtener mediante una de las convenciones entre beligerantes mencionadas más arriba.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

B

 

Beligerancia



“Del latín bellum, que significa guerra. Esta figura, bastante usada en el pasado en el Derecho Internacional Público, tiene por finalidad conferir a una de las Partes en un conflicto armado (interno o internacional) un estatus especial por medio del cual, sin que sea necesario reconocerle personería jurídica, el Estado que lo reconoce como tal, tácita o expresamente, establece relaciones comerciales, semi-diplomáticas, diplomáticas, políticas o económicas con la Parte reconocida. Ese reconocimiento lo puede hacer el gobierno del Estado escenario de la confrontación, aunque no es usual, por sus posibles repercusiones (cambio de gobierno y hasta desmembración territorial del Estado).

Los efectos de la beligerancia son políticos, jurídicos, militares y estratégicos. Equivale a decir, en términos prácticos, que en el Estado que sufre el conflicto hay dos gobiernos: uno de derecho y otro de facto que controla parte del territorio y ejerce autoridad en él. Ese gobierno local de facto empieza a ser sujeto del Derecho Internacional y por ello, puede mantener relaciones con los gobiernos y entidades que lo reconocieron con los gobiernos y entidades que lo reconocieron y ser tratado en igualdad de condiciones con el gobierno legítimo”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág. 41).

 

Beligerantes



“Según el derecho internacional vigente hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, el término indicaba:

1) las diferentes entidades estatales que participan en una guerra;
2) los individuos autorizados a ejercer materialmente la violencia de la guerra.

Por lo que concierne a las entidades estatales implicadas en un conflicto armado internacional -expresión que, hoy en día, se prefiere a la palabra "guerra", a fin de incluir, asimismo, los conflictos internacionales que no tienen las características técnico-jurídicas de la guerra-, el derecho internacional más reciente prefiere designarlas con la expresión “partes en el conflicto”, dado que es posible también que entidades no estatales participen en conflictos armados internacionales. Así pues, en la aplicación del derecho de los conflictos armados, dichas entidades quedan asimiladas a esta expresión. Para obtener la calidad de beligerante, es necesario poseer, de todas maneras, la personalidad internacional, es decir, ser sujeto de derecho internacional, sometido -por efecto del estado de guerra - a una rama especial de dicho derecho que es, precisamente, el derecho de los conflictos armados. Asimismo, a los insurgentes que, en una guerra civil, controlan de hecho una parte del territorio de Estado, puede atribuirse la calidad de beligerantes, sea porque existen terceros Estados que, a fin de proteger sus propios intereses, mantienen relación con ellos, sea porque el Gobierno legítimo tiene interés en reconocer a los insurgentes como beligerantes, con el objeto de exigir, a otros Estados, el respeto de la neutralidad.

En cuanto a los individuos, el término "beligerante" se refería a los miembros:

1) de las fuerzas armadas de una Parte en el conflicto;
2) de los cuerpos de voluntarios y de milicias no comprendidos en dichas fuerzas pero que operan en favor de dicha Parte, siempre que:

a) estén comandados por un jefe responsable;
b) lleven un signo distintivo fijo y reconocible a distancia;
c) lleven las armas abiertamente;
d) respeten las leyes y costumbres de la guerra;

3) de un levantamiento en masa, es decir la población de un territorio no ocupado que, al acercarse el enemigo, toma espontáneamente las armas para combatir las tropas de invasión, sin haber tenido el tiempo de organizarse, a condición de que:

a) lleve las armas abiertamente;
b) respete las leyes y costumbres de la guerra.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el derecho internacional agregó a estas categorías de individuos beligerantes la de los miembros de los movimientos de resistencia organizados, pertenecientes a una Parte en conflicto, que operen fuera o dentro de su propio territorio, aunque esté ocupado, a condición de que respondan a las condiciones mencionadas más arriba para los cuerpos de voluntarios. Más recientemente, abandonando el sistema de categorías, en el derecho internacional se dictó una definición única de fuerzas armadas, considerando como tales todas las fuerzas, todos los grupos y todas las unidades organizados, colocados bajo un mando responsable de la conducta de sus subordinados ante esa Parte, aunque esa Parte esté representada por un Gobierno o por una autoridad no reconocidos por una Parte adversa. Esas fuerzas armadas deben estar sometidas a un régimen de disciplina interna que garantice, en particular, el respeto del derecho internacional aplicable en los conflictos armados. Los miembros de las fuerzas armadas así definidos son combatientes (término que, para los individuos, reemplazó al de "beligerantes"), es decir, que tienen derecho a participar directamente en las hostilidades y se benefician del estatuto de prisionero de guerra si son capturados por el adversario. Hay normas particulares que han atenuado considerablemente el principio de la distinción obligatoria entre combatientes y población civil”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Bienes culturales



“Haciendo abstracción de su origen y de su propietario, el derecho internacional designa con esta expresión los bienes muebles o inmuebles que constituyen el patrimonio cultural de la humanidad y a cuya formación contribuye cada pueblo. Dada su importancia para todos los pueblos del mundo, el derecho internacional busca garantizar la protección de estos bienes en caso de conflicto armado.

Los bienes culturales son los siguientes: los monumentos históricos, las obras de arte, los edificios y lugares de culto, los campos arqueológicos, los museos, los depósitos, las bibliotecas, los archivos, las colecciones científicas, etc. Deben ser respetados y salvaguardados contra los efectos previsibles de un conflicto armado y no se deben utilizar con fines que pudieran exponerlos a su destrucción o deterioro; no deben ser objeto de actos de hostilidad y pillaje, de robo, de apropiación indebida o de vandalismo. La protección, que se extiende al transporte de los bienes culturales muebles, puede ser especial (bienes de gran importancia) o sencilla. Por lo que atañe a las obligaciones de su protección, sólo se admiten excepciones en el caso en que lo exija una necesidad militar: de manera imperativa (protección sencilla); de manera ineluctable (protección especial). En este último caso, la decisión compete al comandante de una formación igual o superior a una división. Están prohibidas las represalias contra los bienes culturales. Se debe colocar un signo distintivo sobre los bienes culturales”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Bienes de caracter civil



“Bienes que no son objetivos militares. No deben ser objeto de ataques ni de represalias”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Bienes de caracter civil



“Bienes que no son objetivos militares. No deben ser objeto de ataques ni de represalias”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Bienes enemigos



“La expresión comprende tanto los objetivos militares como los bienes de carácter civil pertenecientes al adversario. Los bienes de carácter civil se benefician de una protección especial derivada de la prohibición de ejercer contra ellos actos de violencia, ataques o represalias. Hay normas detalladas del derecho internacional que establecen las precauciones que las Partes en el conflicto deben tomar en la preparación y la ejecución de los ataques que, dirigidos contra objetivos militares, pueden causar daños a los bienes de carácter civil; tales normas procuran proteger dichos bienes contra los efectos de los ataques. Por lo que se refiere a dichos bienes, se recordarán las normas que prohíben el pillaje y la apropiación y destrucción no justificadas por necesidades militares imperiosas. Hay normas especiales destinadas a proteger los bienes culturales, los bienes indispensables para la supervivencia de la población civil, el medio ambiente natural, las obras e instalaciones que contienen fuerzas peligrosas, las localidades no defendidas y las zonas desmilitarizadas. Las violaciones de las normas de protección mencionadas más arriba constituyen crímenes de guerra. Las disposiciones que una Parte en conflicto pueda tomar con respecto a los bienes de carácter civil que caigan en su poder en el transcurso de las operaciones militares varían, según la procedencia de los bienes, es decir si son de propiedad pública o privada. Estas medidas están reglamentadas por normas apropiadas. Existen otras normas que reglamentan el tratamiento de los bienes de carácter civil enemigos situados, al comienzo de las hostilidades, en el territorio de una Parte en conflicto (administración, requisa, secuestro, etc.).”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Bienes indispensables para la supervivencia de la población civil



“Comprenden, por ejemplo, los artículos alimenticios y las zonas agrícolas que los producen, las cosechas, el ganado, las instalaciones y reservas de agua potable y las obras de riego. Está prohibido atacarlos, destruirlos, sustraerlos o inutilizarlos con la intención de privar de esos bienes -por su valor como medios para la subsistencia- a la población civil, sea cual fuere el motivo, ya sea para hacer padecer hambre a las personas civiles, para provocar su desplazamiento, o con cualquier otro propósito. La prohibición no se aplica si los bienes enumerados se emplean para la subsistencia de los miembros de las fuerzas armadas exclusivamente, o con otro fin que no sea la subsistencia de la población civil. No pueden ser objeto de represalias. Teniendo en cuenta las exigencias vitales que para toda Parte en conflicto supone la defensa de su territorio contra la invasión, se permiten ciertas excepciones a dichas prohibiciones a condición de que así lo exijan necesidades militares imperiosas”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Bombardeo



“Ya sea terrestre, naval o aéreo, el bombardeo es un método de combate lícito, teniendo en cuenta los límites del principio según el cual no es ilimitado el derecho que tienen las Partes a elegir los métodos de combate. En virtud de este principio, está prohibido el empleo de métodos de tal índole que causen males superfluos o sufrimientos innecesarios. No obstante, por lo que respecta a bombardeos, hay prohibiciones o restricciones que se refieren a las unidades sanitarias, a los bienes culturales, a las localidades no defendidas y a las zonas desmilitarizadas. Están prohibidos los bombardeos dirigidos contra la población civil como tal. Lo mismo se aplica a los bombardeos indiscriminados y a aquellos cuyo objetivo principal es el de sembrar el terror. Se han establecido medidas de precaución en los bombardeos y contra los efectos de los bombardeos”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Buenos oficios internacionales



“Técnica de resolución pacífica de los conflictos a través de la cual, un tercero (Estado, Organización Internacional, o personalidad con reconocimiento internacional), utiliza su influencia moral y política para establecer el contacto entre los Estados o las Partes en conflicto. Este tercero no toma parte directa en las conversaciones y su función se limita a que los adversarios acepten negociar. La técnica es de origen consuetudinario y fue codificada por primera vez en las Convenciones de la Haya de 1899 y de 1907”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág.. 44).


C

 

Canje



“a) Intercambio de objetos o personas.
b)En el Derecho Internacional Humanitario se habla del “intercambio” de heridos abandonados en el campo de batalla como consecuencia de la concertación de un armisticio, una interrupción del fuego o acuerdos locales en conflictos armados de carácter internacional, y de “liberación incondicional” en los conflictos armados no internacionales.
c) En Colombia el término aplica para referirse a los seres humanos cuando, en el marco de un conflicto armado, las Partes concernidas deciden recíprocamente liberar a personas privadas de la libertad por cualquier motivo”.

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág.. 47).

 

Civiles



"Personas que no son combatientes ni hacen parte de las Fuerzas Militares. Con excepción de los miembros de la Policía Nacional, los civiles no pueden ser investigados o juzgados por la justicia penal militar”.

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág.. 53).

"En período de conflicto armado internacional, se consideran civiles las personas que no pertenecen a una de las categorías siguientes:

a) los miembros de las fuerzas armadas regulares, incluso si dependen de un Gobierno o de una autoridad no reconocida por la Potencia adversa;
b) los miembros de los cuerpos de voluntarios y de los movimientos de resistencia;
c) los miembros de un levantamiento en masa;
d) los combatientes en general.

Tanto en los conflictos armados internacionales, como en los no internacionales, las personas civiles están protegidas por normas especiales del derecho internacional.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Cláusula de Martens



“Propuesta por el jurista ruso Frederick De Martens para indicar que, en los casos no previstos por el Derecho Internacional Público vigente, las Partes deberán aplicar el Derecho de Gentes, o Derecho que Obliga: usos, costumbres, prácticas y principios exigidos por la conciencia pública.”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág. 53).



“Nombre del jurista autor de una cláusula introducida en el preámbulo de H IV, según la cual "Mientras aguardan que un Código más completo de las leyes de la guerra pueda ser dictado, las Altas Partes Contratantes juzgan oportuno hacer constar que, en los casos no comprendidos en las disposiciones reglamentarias adoptadas por ellas, las poblaciones y los beligerantes quedan bajo la salvaguardia y el imperio de los principios del derecho de gentes, tales como resultan de los usos establecidos entre las naciones civilizadas, de las leyes de humanidad y de las exigencias de la conciencia pública." Esta cláusula, que ya tenía un valor de norma consuetudinaria, ha sido retomada total o parcialmente por posteriores instrumentos de derecho internacional.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Combatientes



“Según el derecho internacional, son combatientes los miembros de las fuerzas armadas de una Parte en conflicto, es decir, que tienen derecho a participar directamente en las hostilidades, con excepción de su personal sanitario y religioso. Está prohibido reclutar en las fuerzas armadas a menores de quince años. Los combatientes tienen la obligación de distinguirse de la población civil según las modalidades establecidas por el derecho internacional de los conflictos armados. Por último, tienen la obligación de respetar las normas de este derecho. Si caen en poder de la Potencia enemiga, tienen derecho al estatuto de prisionero de guerra.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Cometido de la población civil



“La expresión designa la ayuda que ha de prestar la población civil con motivo de un conflicto armado para recoger y asistir a los heridos y enfermos, benévolamente y bajo dirección. Comprende la protección y las facilidades que se reconocen a la población civil en el desempeño de esta labor.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Comisión Internacional de Encuesta



“En el derecho internacional se prevé la posibilidad de instituir tal comisión, en caso de conflicto armado internacional y a solicitud de una de las Partes en conflicto. Integrada por miembros de alta reputación moral y de reconocida imparcialidad, esta comisión tiene competencia para:

a) investigar acerca de cualquier acto que haya sido alegado como infracción grave o acerca de cualquier otra violación grave de las normas de los Convenios de 1949 y del Protocolo I;

b) facilitar, mediante sus buenos oficios, el retorno a una actitud de respeto de las disposiciones de dicho derecho.
Esta actividad es posible si las Partes en conflicto han reconocido de pleno derecho la competencia de la Comisión o si la aceptan in casu.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).



“El artículo 90 del Protocolo I de 1977, adicional a los cuatro Convenios de Ginebra de 1949, consagra la Comisión Internacional de Encuesta cuya competencia debe ser aceptada expresamente por los Estados Partes. Esta Comisión tiene la función de investigar las infracciones graves al Derecho Internacional Humanitario. Su competencia se extiende igualmente a la investigación de las violaciones graves al Derecho Internacional Humanitario que tienen lugar en el contexto de un conflicto armado de carácter no internacional. Es un órgano distinto del Comité Internacional de la Cruz Roja. El 17 de abril de 1996, Colombia reconoció inicialmente su competencia mediante nota diplomática del Presidente de la República al Departamento Federal de Asuntos Exteriores Suizos, Oficina del Director de Derecho Internacional Humanitario y Derechos Humanos”.

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág.. 59).

 

Conflicto armado



“Esta expresión general se aplica a diferentes tipos de enfrentamiento, es decir, a los que pueden producirse:

a) entre dos o más entidades estatales;
b) entre una entidad estatal y una entidad no estatal;
c) entre una entidad estatal y una facción disidente;
d) entre dos etnias diversas al interior de una entidad estatal”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Conflicto armado internacional



“Cuando se trata de una confrontación armada entre entidades estatales, el conflicto armado internacional se identifica con la guerra. También se consideran conflictos armados internacionales las guerras de liberación nacional en las que los pueblos luchan contra la dominación colonial, la ocupación extranjera (haya o no resistencia activa) o contra un régimen racista y, en general, las guerras que pueden surgir cuando los pueblos quieren ejercer su derecho a la libre determinación. En resumen, los conflictos armados internacionales pueden ser interestatales (y pueden, entonces, denominarse "guerras" en el sentido clásico del término) o no interestatales, en ciertas circunstancias determinadas”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Conflicto armado interno internacionalizado



“Un conflicto armado no internacional puede internacionalizarse en las hipótesis siguientes:

a) el Estado víctima de una insurrección reconoce a los insurgentes como beligerantes;
b) uno o varios Estados extranjeros intervienen con sus propias fuerzas armadas en favor de una de las Partes;
c) dos Estados extranjeros intervienen con sus fuerzas armadas respectivas, cada una en favor de una de las Partes.

Los problemas resultantes de estas situaciones no pueden encontrar una respuesta sencilla e inequívoca, habida cuenta de sus numerosas implicaciones jurídicas y de la ausencia de disposiciones internacionales específicas para esta forma de conflicto”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Conflicto armado no internacional



“Sinónimo de "guerra civil", el conflicto armado no internacional se caracteriza por el enfrentamiento entre las fuerzas armadas de un Estado y fuerzas armadas disidentes o rebeldes. El derecho aplicable durante tales conflictos ha sido considerado durante mucho tiempo como una cuestión de los Estados puramente interna. En el art. 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra se sientan, por primera vez, ciertos principios fundamentales que deben respetarse durante tales conflictos. Sin embargo, en este artículo no se define la noción misma de conflicto armado no internacional. En el art. 1 del Protocolo II de 1977 se subsana parcialmente este vacío. En los términos de dicho artículo, se considera conflicto armado no internacional todo conflicto que se desarrolle en el territorio de un Estado, entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes o grupos armados organizados que, bajo la dirección de un mando responsable, ejerzan sobre una parte de dicho territorio un control tal que les permita realizar operaciones militares sostenidas y concertadas y aplicar el derecho internacional establecido para ese tipo de conflicto. Las situaciones de tensiones internas y de disturbios interiores, tales como los motines, los actos esporádicos y aislados de violencia y otros actos análogos no son considerados como conflictos armados. No obstante, un conflicto entre dos etnias distintas, que estalle en el territorio de un Estado -siempre que reúna las características necesarias de intensidad, duración y participación- puede calificarse de conflicto armado no internacional”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Convenios de Ginebra



“Cuatro tratados internacionales que el 12 de agosto de 1949 aprobó la Conferencia Diplomática reunida en Ginebra por iniciativa del Consejo Federal Suizo. Dichos convenios codifican las normas que protegen a la persona contra las calamidades de la guerra. Son relativos a:


I, Heridos y enfermos de las fuerzas armadas en campaña;

II, Heridos, enfermos y náufragos de las fuerzas armadas en el mar;

III, trato debido a los prisioneros de guerra;

IV, protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra.


Colombia los ratificó mediante la Ley 5 de 1960”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág. 71).

 

Crímenes de guerra



“Sobre la base de los estatutos y de las sentencias de los Tribunales Militares de Nuremberg y de Tokio y de la NU 1950, las violaciones siguientes de las leyes y costumbres de la guerra son particularmente consideradas como crímenes de guerra:


a) el asesinato, los malos tratos o la deportación para obligar a realizar trabajos forzados a la población civil de los territorios ocupados;

b) el asesinato o los maltratos de los prisioneros de guerra o de los náufragos:

c) la toma y ejecución de rehenes;

d) el pillaje de bienes públicos o privados;

e) la destrucción sin motivo de ciudades y de pueblos;

f) la devastación que no se justifique por la necesidad militar.


Asimismo, aunque no estén incluidas en los actos arriba mencionados, las infracciones graves de las normas de los G I-IV y del GP I se consideran como crímenes de guerra. Los crímenes de guerra son imprescriptibles y se ha establecido un procedimiento internacional en materia de búsqueda, detención, extradición y castigo de las personas culpables de crímenes de guerra”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Crímenes de lesa humanidad



“Son aquellos que se comente con parte de un ataque generalizados o sistemático contra la población civil. Entre ellos se destacan: el asesinato, el exterminio, la esclavitud, la deportación, o desplazamiento forzoso, el encarcelamiento o privación de la libertad física en violación de normas fundamentales del derecho internacional, la tortura, la violación, la esclavitud sexual, la prostitución forzada y, en general, todos los actos inhumanos de carácter similar que intencionalmente causen grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad y salud físicas y mentales”.

(Educar en Derecho Internacional Humanitario. Conciencia Colombia y Facultad de Derecho – Universidad de los Andes. Bogotá, 2004. Pág. 99).

 

Cuartel



“El término se utiliza en la expresión "no dar cuartel" o en la de "lucha sin cuartel". Este término significa, por lo que respecta a la conducción de hostilidades, en tierra, mar o aire, no perdonar la vida a nadie, ni siquiera a quien se encuentre en imposibilidad de defenderse o que manifieste la voluntad de rendirse. El derecho internacional prohíbe utilizar este procedimiento -ordenar que no haya supervivientes-, amenazar con ello al adversario o conducir las hostilidades en función de tal decisión.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).


D

 

Derecho de los conflictos armados



“Conjunto de normas del derecho internacional de origen convencional o consuetudinario, específicamente destinadas a regular problemas acaecidos en período de conflictos armados internacionales o no internacionales. Estas normas restringen, entre otras cosas, la elección de las Partes en conflicto en cuanto a los métodos, medios y objetivos de combate en una situación operacional determinada. Sus disposiciones se aplican en particular a:


a) las hostilidades en general;

b) la conducción del combate por las fuerzas armadas;

c) el comportamiento de los combatientes;

d) la protección de las personas afectadas por el conflicto (personas civiles, personal sanitario y religioso, personal de la protección civil, de la protección de los bienes culturales, combatientes).


El derecho de los conflictos armados comprende igualmente el derecho de la neutralidad, que rige los derechos y los deberes respectivos de los Estados beligerantes y de los Estados neutrales.


(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Derecho Humanitario



“Denominación empleada para poner de relieve los fines humanitarios del derecho de los conflictos armados”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Derecho Internacional Humanitario



“En sentido estricto, el Derecho Internacional Humanitario es una rama del Derecho Público, aplicable a los conflictos armados internacionales y no internacionales, por medio del cual se garantiza el respeto a la persona humana en medio de las especiales exigencias y circunstancias militares y de orden público que ponen en peligro sus derechos básicos. Se divide en dos ramas: el llamado Derecho de Ginebra, y el Derecho de La Haya o Derecho de la Guerra propiamente dicho.


El primero tiene por finalidad proteger los derechos de los combatientes que han sido puestos fuera de combate, ya sea por haber quedado heridos, enfermos o por haber naufragado o haber caído en manos de la otra Parte como prisioneros de guerra. Pero de la misma manera procura salvaguardar los derechos de la población civil, así como en general a todas las personas que no toman o han dejado de tomar parte en las hostilidades militares. Está constituido por los cuatro Convenios de Ginebra de 1949, y los dos Protocolos adicionales de 1977.


El segundo constituye la Convención de La Haya, de 1907, que regula lo relativo a los conflictos armados de carácter internacional. Respecto de los conflictos armados no internacionales sólo se aplica el Artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra, 1949, y el Protocolo II, de 1977.”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág. 92).

 

Distinción entre combatientes y población civil


“En el derecho internacional positivo se prescribe que, en los conflictos armados internacionales, los combatientes deben distinguirse de la población civil. Según las normas vigentes hasta 1977, la distinción entre combatientes y población civil estaba garantizada por:

a) el porte por las tropas regulares de su uniforme habitual y de sus armas a la vista;

b) en el caso de los miembros de cuerpos voluntarios y de movimientos de resistencia, el respeto de las condiciones siguientes:

1) llevar un signo distintivo fijo, visible a distancia;
2) llevar las armas abiertamente.

Según las normas aprobadas en 1977, la distinción quedó modificada, sin precisar el modo, en las situaciones normales en que los combatientes participan en un ataque o en una operación preparatoria de un ataque. En el transcurso de las situaciones excepcionales, en que, debido a la índole de las hostilidades (guerra de guerrillas), un combatiente no puede distinguirse de la población civil, conservará su estatuto de combatiente, a condición de que, en tales circunstancias, lleve sus armas abiertamente:

a) durante todo enfrentamiento militar;

b) durante el tiempo en que sea visible para el enemigo mientras está tomando parte en un despliegue militar, previo al lanzamiento de un ataque en el que va a participar.

Por último, en la conducción de las hostilidades, las Partes en conflicto deben hacer, en todo tiempo, la distinción entre población civil y combatientes, así como entre bienes de carácter civil y objetivos militares, siendo estos últimos los únicos que pueden ser objeto de ataques.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).


F

 

Fuera de combate



“Se encuentra en esta condición el combatiente que:

a) haya caído en poder del adversario;
b) manifieste claramente su intención de rendirse;
c) haya perdido el conocimiento o, de una u otra forma, esté incapacitado a causa de heridas o de enfermedad y sea, en consecuencia, incapaz de defenderse.

El combatiente que se encuentre fuera de combate no puede ser objeto de un ataque, a condición de que se abstenga de todo acto hostil y no trate de evadirse.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

G

 

Genocidio



“Crimen con la intención de destruir total o parcialmente a grupos étnicos, raciales, nacionales, o religiosos. Atentados graves a la integridad física o mental de los miembros de cualquiera de estados grupos. El genocidio es catalogado en el Derecho Internacional Humanitario como delito de Lesa Humanidad.”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág. 133).

“Es la matanza o lesión grave a los miembros de un grupo con intención de destruirlo total o parcialmente. También se comete genocidio cuando se establecen medidas para impedir el nacimiento de personas del grupo o cuando los niños son trasladados por la fuerza a otros grupos”.

(Educar en Derecho Internacional Humanitario. Conciencia Colombia y Facultad de Derecho – Universidad de los Andes. Bogotá, 2004. Pág.. 99).

“Crimen que puede manifestarse por los actos que se describen a continuación, cometidos en tiempo de guerra o de paz, con la intención de destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico, racial o religioso:

a) matanza de miembros del grupo;
b) atentados graves a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
c) sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física total o parcial;
d) medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
e) traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.

El genocidio incluye también: la asociación para cometer genocidio, la instigación directa y pública a cometerlo, la tentativa de genocidio y la complicidad en su perpetración. Si se comete en tiempo de guerra, el genocidio es un crimen de guerra. No está considerado como delito político para los efectos de la extradición”.

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

H

 

Hostilidades



“Por este término se entienden los actos de violencia ejercidos por un beligerante contra un adversario a efectos de aniquilar su resistencia y de obligarlo a seguir su propia voluntad. Aunque en el derecho internacional positivo no se defina este término, ha sido utilizado ampliamente. Como ejemplo pueden citarse las expresiones siguientes: apertura de las hostilidades, conducción de las hostilidades, actos hostiles, personas que participan o que no participan en las hostilidades, efectos de las hostilidades, suspensión de las hostilidades, final de las hostilidades.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

I

 

Infracciones



“El término se aplica a los actos delictivos que, aunque no sean infracciones graves, son contrarios a las normas del derecho de los conflictos armados.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Infracciones graves



“La expresión se aplica a violaciones determinadas de las normas del derecho de los conflictos armados que los Estados tienen la obligación de prevenir. Éstos tienen, asimismo, la obligación de perseguir penalmente a los que las hayan cometido o dado la orden de cometerlas. Las infracciones graves están consideradas como crímenes de guerra.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

M

 

Métodos de guerra



“El término designa los procedimientos tácticos o estratégicos utilizados, en la conducción de las hostilidades, para vencer al adversario empleando, sobre la base de informaciones que sobre él se obtengan, los efectos de las armas, combinados con el movimiento y la sorpresa. Por lo que atañe a métodos (y a medios) de combate, en el derecho internacional se aprueban los principios siguientes:

a) el único objetivo legítimo de la guerra es debilitar las fuerzas armadas adversarias. Con este fin, basta con poner fuera de combate al mayor número posible de combatientes enemigos;
b) la elección de los métodos (y medios) de guerra no es ilimitada;
c) está prohibido el empleo de métodos (y medios) de guerra de tal índole que causen males superfluos o sufrimientos innecesarios;
d) cuando se estudien, se desarrollen, se adquieran o se adopten nuevos métodos (o medios) de guerra se deberá determinar si no está prohibido su empleo, en ciertas condiciones o en todas las circunstancias.

Entre los métodos de guerra prohibidos pueden citarse los siguientes: los que recurren a la perfidia, al terror, a hacer padecer hambre, a las represalias contra objetivos no militares, a los ataques indiscriminados; los destinados a causar daños al medio ambiente natural, a las obras e instalaciones que contienen fuerzas peligrosas; los que violan la prohibición de ordenar que no se dé cuartel; el pillaje; la toma de rehenes; los métodos que aprovechan la presencia o los movimientos de la población para favorecer la conducción de las hostilidades; el uso indebido de signos de protección internacionales, el ataque contra personas fuera de combate o las que se lanzan en paracaídas de una aeronave en peligro.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

N

 

Neutralidad



“a) En el Derecho Internacional Humanitario es la declaración unilateral de un Estado que en una Guerra Internacional se abstiene de tomar Parte de las hostilidades militares, notificándoselo así a las Partes concernidas.
b) Es también un principio de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja.
c) Dícese de quienes no toman parte en un litigio o conflicto, o en diferencias políticas, religiosas, ideológicas o raciales.”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág.. 171).



“Condición jurídica de un Estado que, durante un conflicto armado internacional, elige permanecer ajeno a él, ejerciendo lo que se ha denominado ius ad neutralitatem. Además de este tipo de neutralidad, por así decirlo, ocasional, existe la neutralidad permanente de Estados tales como Austria o Suiza, que han declarado su voluntad de permanecer ajenos a cualquier conflicto futuro. Se habla de relación de neutralidad por lo que respecta a los derechos y deberes -establecidos por el derecho internacional- que vinculan a los Estados neutrales con los Estados beligerantes. Este comportamiento recíproco es también denominado ius in neutralitate. Las fórmulas siguientes, aunque se utilizan a menudo, no tienen fundamento jurídico alguno; su alcance es puramente político; éstas son: neutralidad benévola, neutralidad diferenciada, no participación o política de neutralidad. Estas fórmulas caracterizan la actitud de aquellos Estados que permanecen ajenos a las operaciones militares, pero que intervienen en el conflicto tomando medidas diplomáticas o económicas preferenciales en favor de uno o varios Estados participantes en un conflicto. Esta actitud puede manifestarse mediante una amplia gama de comportamientos y constituye un concepto compuesto y artificial en el cual desaparece el elemento fundamental de la neutralidad que es el de la imparcialidad. En cuanto a la neutralidad diferenciada, es evidente que, tras sobrepasar cierto nivel cualitativo (sobre todo cuando se caracteriza por apoyos económicos, incluso por asistencia militar) constituye una violación de la neutralidad o una beligerancia restringida. La neutralidad no implica la neutralidad ideológica, es decir la prohibición por el Estado neutral de manifestar su simpatía por un beligerante o su aversión por otro, o el deber de establecer restricciones a las manifestaciones de tales sentimientos por sus propios ciudadanos y por la prensa escrita y hablada. En cuanto a la posibilidad que puede tener un Estado de permanecer neutral, siendo que es miembro de las Naciones Unidas y que participa igualmente en el sistema de seguridad colectiva y en los deberes que éste implica en caso de agresión, debemos limitarnos aquí a señalar la existencia del problema relativo a ello.
Las normas, escritas o consuetudinarias, que rigen la conducta de los beligerantes hacia los neutrales y de éstos hacia aquellos son, en su mayoría, bastante antiguas.
Por último, el término neutralidad designa uno de los Principios Fundamentales del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que, a fin de conservar la confianza de todos, se abstiene de tomar parte en las hostilidades y, en todo tiempo, en las controversias de orden político, racial, religioso o filosófico. Para el Movimiento, la neutralidad es un medio y no un fin. La neutralidad no implica ni una indiferencia ante el sufrimiento ni la aceptación de la guerra. Es la condición indispensable para una acción humanitaria eficaz de la Cruz Roja.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Neutralidad activa



“a) Es la declaratoria y el ejercicio de la neutralidad por parte de la población civil; es un instrumento legítimo y legal para garantizar el derecho que tiene ésta a no ser atacada no desposeída de sus bienes, y busca preservar su inmunidad frente a los peligros y desastres de la guerra.
b) Término utilizado en Colombia. Dícese de la actitud de quien no toma parte en el desarrollo de las hostilidades, pero que otorga la asistencia humanitaria necesaria, sin distinciones y sin inmiscuirse en la controversia de orden político, racial, religioso o ideológico que se encuentra en el origen del conflicto.”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág. 171).

 

No combatiente


“Expresión cuya primera acepción, caída en desuso, se refería a los miembros de las fuerzas armadas, que no fueran personal sanitario o religioso, que no participaban directamente en las hostilidades (por ej., los adscritos al abastecimiento, al transporte, etc.). En caso de captura, estos miembros eran tratados como prisioneros de guerra y como combatientes.

Actualmente, todo miembro de las fuerzas armadas (a excepción del personal sanitario y religioso) es considerado como combatiente y, como tal, es tratado como prisionero de guerra en caso de captura. El hecho de que haya o no participado directamente en las hostilidades no tiene importancia.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).


O

 

Objetivo militar



“Son objetivos militares los bienes que por su ubicación, naturaleza, utilización o finalidad contribuyen eficazmente a la acción militar y cuya captura, neutralización o destrucción total o parcial ofrecen una ventaja definida al adversario. Por ejemplo, las bases militares o los campamentos guerrilleros.”

(Educar en Derecho Internacional Humanitario. Conciencia Colombia y Facultad de Derecho – Universidad de los Andes. Bogotá, 2004. Pág. 90).

 

Objetivos militares



“Bienes que, por su naturaleza, ubicación, finalidad o utilización, contribuyan eficazmente a la acción militar y cuya destrucción total o parcial, captura o neutralización ofrezcan una ventaja militar definida.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Operaciones militares



“En su sentido general, la expresión se utiliza generalmente para describir los sucesos de una campaña de guerra o de un solo hecho de armas. En el arte militar, indica más exactamente un conjunto de acciones militares que, basadas en el movimiento y/o el fuego, tienen un objetivo preciso, de alcance táctico o estratégico. La distinción que hasta la Segunda Guerra Mundial se hacía entre operaciones terrestres, navales y aéreas no parece que siga justificándose; por una parte, porque las fuerzas navales, a veces, y las fuerzas aéreas, generalmente, tienen objetivos terrestres; por otra parte, porque la conducción de las operaciones terrestres y navales de cierta envergadura exige siempre el apoyo aéreo; y, por último, porque hay operaciones en las que se combina la acción de las tres fuerzas. Aunque en el derecho internacional positivo no se defina la noción de operación militar, se hace un amplio uso de ella. Se establece, en particular, por lo que atañe a los objetivos terrestres, que sus normas se aplican a toda operación terrestre, naval o aérea y remite, para lo demás, a las normas específicas que rigen la conducción de las operaciones marítimas o aéreas.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

P

 

Partes en conflicto



“Término que designa las entidades estatales y no estatales que participan, ya sea formalmente o de hecho, en un conflicto armado determinado.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Perfidia



“Ruptura de fe”. Simular una incapacidad por heridas o enfermedad o estatuto de protección, mediante el uso doloso de signos, emblemas, uniformes, o rendición, para engañar a la contraparte, en una situación de conflicto armado.”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág. 186).



“El derecho internacional prohíbe el recurso a la perfidia con el fin de matar, herir o capturar a un adversario. Constituyen perfidia los actos que apelan a la buena fe del adversario, con la intención de engañarlo, haciéndole creer que tiene derecho a recibir u obligación de conceder la protección que estipulan las normas del derecho internacional. Ejemplos de perfidia son los actos siguientes:

a) simular la intención de negociar, so capa de la protección del pabellón parlamentario;
b) simular la rendición;
c) simular una incapacidad debida a heridas o a enfermedad;
d) simular tener el estatuto de civil o de no combatiente;
e) simular tener un estatuto protegido mediante la utilización de signos, emblemas o uniformes de las Naciones Unidas, de Estados neutrales o de otros Estados no Partes en el conflicto;
f) utilizar indebidamente el emblema de la cruz roja o de la media luna roja.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Personas protegidas



“Las personas protegidas por el Derecho Internacional Humanitario son:

a) Heridos, enfermos y náufragos que han dejado de combatir.
b) Prisioneros de guerra.
c)Personas civiles que en razón de un conflicto o de una ocupación se encuentran o caen en poder de una Parte de la que no son nacionales. Los civiles están protegidos de los peligros procedentes de las operaciones militares.
d) El personal sanitario.
e) Los parlamentarios.
f) El personal de los organismos de protección civil.
g) El personal asignado a la protección de los bienes culturales.”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág. 188).

 

Personal religioso


“En un conflicto armado, se refiere a los asesores espirituales adscritos a las Partes. No deben tomar parte en las hostilidades.”

(Para Desarmar la Palabra. Corporación Medios para la Paz. Bogotá, 1999. Pág. 189).


“La expresión designa a las personas, militares o civiles, tales como los capellanes, exclusivamente consagrados, de manera temporal o permanente, a su ministerio (asistencia espiritual) y adscritos a las fuerzas armadas, a las unidades sanitarias, a los medios de transporte sanitarios y a los organismos de protección civil. El personal religioso goza de la misma protección y del mismo trato que el personal sanitario. Su calidad se indica por el signo distintivo de la cruz roja o de la media luna roja, que llevan sobre su vestimenta.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Pillaje



“Apropiación sistemática y violenta de bienes muebles de propiedad pública o privada, efectuada por los miembros de las fuerzas armadas en perjuicio del Estado adverso o de los heridos, los enfermos, los náufragos o los prisioneros de guerra. El pillaje está considerado como crimen de guerra.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Población civil



“Comprende a todas las personas civiles. En los conflictos armados internacionales, la presencia entre la población civil de personas cuya condición no responda a la definición de persona civil no priva a esa población de su calidad de civil.

Existen normas apropiadas que protegen al conjunto de la población de una Parte en conflicto sin ninguna distinción desfavorable.

En los conflictos armados internacionales y en los no internacionales, la población civil y las personas civiles gozan de una protección general contra los peligros procedentes de operaciones militares.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Prisionero de guerra


“Es prisionero de guerra todo combatiente que, en el transcurso de un conflicto armado internacional, cae en poder del adversario; más exactamente, de la Potencia enemiga, y no de los individuos o de los cuerpos de tropa que lo hayan capturado materialmente. El prisionero de guerra tiene derecho al estatuto y al trato correspondiente establecidos en el derecho internacional. Está sometido a las leyes, los reglamentos y las órdenes generales vigentes en las fuerzas armadas de la Potencia detenedora. Tienen también derecho al estatuto de prisionero de guerra cuando caen en poder del enemigo:

a) los miembros de un levantamiento en masa;
b) las personas que sigan a las fuerzas armadas sin formar realmente parte de ellas;
c) los miembros de las tripulaciones de barcos mercantes o de aeronaves civiles que pertenezcan a las Partes en conflicto.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Proporcionalidad



“El término define el principio destinado a limitar los daños causados por las operaciones militares. La proporcionalidad exige que el efecto de los medios y métodos de guerra utilizados no sea desproporcionado en relación con la ventaja militar buscada. Ya afirmado anteriormente (por ejemplo, en la prohibición de causar males superfluos o sufrimientos innecesarios), este principio ha adquirido cada vez mayor importancia a medida que se han desarrollado las normas humanitarias.

Entre las normas más recientes, de los artículos 51 y 57 del GP I pueden extraerse ejemplos de aplicación del principio de la proporcionalidad. En éstos se prohíbe, en efecto, que se lancen ataques que causen víctimas entre la población civil y daños a los bienes de carácter civil que sean excesivos en relación con la "ventaja militar concreta y directa prevista". La proporcionalidad, como la necesidad militar, con la que tiene numerosos puntos comunes, es uno de los componentes esenciales del derecho de los conflictos armados.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Protección civil



“Sector de la defensa civil que se encarga del socorro organizado en favor de la población civil -en caso de catástrofes naturales, desastres accidentales, o de conflictos armados- con objeto de reducir al mínimo posible la pérdida de vidas humanas y los daños ocasionados a los bienes de carácter civil. La protección civil también tiene como propósito ayudar a la población civil a superar los efectos inmediatos de calamidades o de bombardeos y garantizar las condiciones necesarias para la supervivencia. Entre sus actividades complementarias figuran: las medidas preventivas que han de tomarse en caso de desastres naturales, de incendios, de radiactividad; el establecimiento de un sistema articulado de alarma; las directrices para las construcciones antisísmicas; la preparación de socorros y la planificación de eventuales evacuaciones de la población civil de un territorio determinado. Según el derecho internacional, el personal, las instalaciones y el material de la protección civil empleados durante un conflicto armado internacional tienen derecho a una protección específica y no deben ser objeto ni de ataques, ni de represalias. Esta protección se extiende a los organismos civiles de la protección civil de Estados neutrales y de organizaciones internacionales de coordinación que desempeñen tareas de protección civil en el territorio de una Parte en conflicto, con el asenso y el control de dicha Parte. Existen normas especiales que se refieren a los miembros de las fuerzas armadas y unidades militares adscritos a los organismos de protección civil. La protección civil puede utilizar signos distintivos apropiados.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Principio de distinción



“En la aplicación del Derecho Internacional Humanitario (DIH), este principio consiste en la clara distinción entre combatiente y no combatiente y entre objetivos militares y bienes civiles, definidos así :

Combatiente: Es quien participa directamente en las hostilidades.
No combatiente: Es el que no participa directamente en las hostilidades (población civil) o ha dejado de participar (heridos, enfermos o capturados).
Objetivo militar: Son aquellos bienes que por su naturaleza, ubicación, finalidad o utilización contribuyan eficazmente a la acción militar y cuya destrucción total o parcial, captura o neutralización ofrezcan en la circunstancia del caso una ventaja militar definida.
Bienes civiles: Son todos los bienes que no son objetivos militares. Todos los bienes civiles gozan de la protección general que brinda el DIH.

(Manual de la Misión Médica. Ministerio de la Protección Social, 2004. Pág. 40).


R

 

Refugiados



“El significado de este término varía considerablemente según el contexto en que se utilice: derecho internacional público en general (DIP) o derecho internacional humanitario (DIH). En derecho internacional público, el término ha dado lugar a definiciones muy precisas: se aplica a toda persona que huye del país de su nacionalidad, a causa de persecuciones o de amenaza de persecuciones de las que haya sido objeto. Posteriormente, la Convención de la Organización de la Unidad Africana, así como algunas Resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, extendieron el estatuto de refugiado a toda persona que huya de su país a causa de un conflicto armado o de disturbios interiores. Las personas que reúnan las condiciones previstas por los instrumentos jurídicos internacionales adquieren el estatuto de refugiados y están regidas por un régimen de derechos y obligaciones específicas. El derecho internacional humanitario, por su parte, no contiene una definición del concepto de refugiado. En el sentido de este derecho, el refugiado es ante todo una persona civil, y el criterio determinante aquí es el de la falta de protección por parte de un Gobierno. Al contrario del DIP, el DIH interpreta ampliamente la noción de refugiado englobando igualmente a las personas desplazadas en el interior de su país a causa de un conflicto armado o de disturbios internos. En el derecho internacional humanitario hay cierto número de normas directa o indirectamente destinadas a los refugiados.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Rehenes



“En el pasado, se trataba generalmente de personas capturadas en territorio ocupado a fin de garantizar el respeto de las normas instauradas por el ocupante (por ej., requisas). En una época más reciente, la toma de rehenes ha tenido como función principal la prevención de actos hostiles perpetrados contra las fuerzas ocupantes. Esta práctica, tan antigua como la de la guerra, está hoy explícitamente prohibida en el derecho internacional vigente; la toma de rehenes y su ejecución están consideradas como crímenes de guerra.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

S

 

Sabotaje



“Término que designa el hecho de cometer actos de destrucción o de daño del material, de las obras e instalaciones que, por su índole o su destinación, contribuyen a la eficacia del instrumento militar del adversario. En la terminología militar, si se quiere distinguir entre los actos cometidos con el propósito de causar daños a su propio instrumento militar, por oposición a los actos dirigidos contra el adversario, se prefiere utilizar para estos últimos el término destrucción y no sabotaje. En este sentido, el sabotaje es un método de guerra cuya licitud o ilicitud está determinada por elementos ajenos a la noción de sabotaje tal como existe en derecho internacional.

En realidad, las condiciones de las que depende la legalidad del sabotaje contra el adversario se refieren a:

a) la calidad de los ejecutantes;
b) el objeto del sabotaje;
c) los medios y métodos empleados.

Por lo que atañe a los ejecutantes, únicamente los combatientes están autorizados para cometer actos de sabotaje. Esto significa que, fuera de las unidades de las fuerzas regulares (comando) especialmente instruidas y equipadas, los miembros de movimientos de resistencia o de levantamiento en masa pueden también cometer actos de sabotaje. En cambio, son ilícitos los actos de sabotaje cometidos por quienes no tengan el estatuto de combatiente. En general, los actos de sabotaje son cometidos por pequeñas formaciones o por individuos que operan en territorio controlado por el adversario y que aprovechan la clandestinidad, la sorpresa y las estratagemas. Dada su gran precisión, los actos de sabotaje no atentan en principio contra los intereses de la población civil. En cuanto al objeto del sabotaje, éste debe formar parte de la infraestructura material del adversario, es decir, debe tratarse de objetivos militares.

Por lo que atañe a los medios y métodos de sabotaje, destaquemos que debido a la calidad personal de los ejecutantes y a las exigencias tácticas, suelen ser insólitos y, a menudo, bordean los límites de la licitud.
La necesidad táctica de aproximarse al objetivo sin ser descubierto impone, en particular, evitar el contacto con elementos enemigos y, si se produce el contacto, elegir armas apropiadas para impedir que los demás enemigos sean alertados. Precisamente sobre este particular, el acto de sabotaje cometido por ejecutantes legítimos y contra objetivos lícitos puede volverse ilícito, si se emplean medios y métodos ilícitos.

En cuanto al uniforme, y aunque a este respecto hay tesis contrapuestas, el porte de éste constituye la mejor garantía que puede ofrecerse a los saboteadores. En efecto, si caen en manos del adversario llevando el uniforme, tendrán derecho al estatuto de prisioneros de guerra.
En definitiva, el sabotaje en detrimento de un adversario constituye una operación lícita, siempre que se respeten las normas jurídicas relativas a la elección de los objetivos, así como de los métodos y medios empleados.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Salvaguardia



“(Garantía, preservación) término que tiene un significado general de protección. En el sentido del derecho internacional, se utiliza en los casos siguientes:

a) la población civil y los beligerantes están colocados bajo la garantía del derecho de gentes;
b) los Estados deben garantizar la salvaguardia de los bienes culturales en caso de conflicto armado;
c) salvaguardia del enemigo fuera de combate;
d) la preservación de los bienes indispensables para la supervivencia de la población civil constituye, en período de conflicto, una de las tareas principales encomendadas a los organismos de protección civil.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 

Signos distintivos



“Tienen por finalidad indicar que las personas o bienes que los ostentan se benefician de una protección internacional especial y que no deben ser objeto de violencia. Estos signos están constituidos por:

a) la cruz roja (o la media luna roja) sobre fondo blanco, que protege al personal sanitario y religioso, las unidades sanitarias, los medios de transporte sanitario;
b) bandas oblicuas rojas sobre fondo blanco, que designan las zonas y localidades sanitarias y de seguridad;
c) un escudo en punta, partido en aspa, formado por un cuadrado azul ultramar y blanco, (el escudo contiene un cuadrado azul ultramar, uno de cuyos vértices ocupa la parte inferior del escudo, y un triángulo también azul ultramar en la parte superior; en los flancos se hayan sendos triángulos blancos limitados por las áreas azul ultramar y los bordes laterales del escudo), para proteger los bienes culturales;
d) un triángulo equilátero azul sobre fondo naranja, para proteger al personal, las instalaciones y el material de la protección civil;
e) un grupo de tres círculos del mismo tamaño de color naranja vivo a lo largo de un mismo eje, debiendo ser la distancia entre los círculos equivalente a su radio, para proteger las obras e instalaciones que contienen fuerzas peligrosas;
f) signos que deben colocarse siempre que haya que proteger una localidad no defendida, una zona neutralizada o una zona desmilitarizada;
g) la bandera blanca que protege al parlamentario;
h) las siglas PG, PW o IC que protegen los campamentos de internamiento de prisioneros de guerra, por una parte, y los internados civiles, por otra.

Está prohibido el uso indebido o abusivo de un signo distintivo.”

(Diccionario de Derecho Internacional de los Conflictos Armados, de Pietro Verri, CICR).

 
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